Cómo limpiar una chimenea sin productos tóxicos

Tener una chimenea en casa resulta además de acogedor, muy agradable, el calor que proporciona nos encanta. Pero también al usarlas esta desprende un hollín con el tiempo que crea una costra de suciedad.

Así que toca limpiarla cada cierto tiempo, existen productos químicos con lo que puedes hacerlo, pero dañan el ambiente y pueden ser perjudiciales a la salud. Hoy te diremos como limpiar tu chimenea sin productos tóxicos, para que quede perfecta.

Cómo limpiar tu chimenea.

La idea es mantener tu chimenea limpia sin poner en riesgo tu salud y ahorrando dinero al hacerlo.Es posible y muy fácil, sigue nuestros consejos y mantén tu chimenea impecable.

Prepara un limpiador casero no tóxico.

Es muy sencillo, puedes preparar distintos tipos de limpiadores caseros que dejarán tu chimenea perfectamente limpia y con productos que seguramente ya tienes en casa.

Opción 1.

Para empezar necesitas dos cucharadas de crémor tártaro y una taza de agua. Luego mezcla ambos ingredientes hasta diluir muy bien, con esta sencilla mezcla puedes limpiar tu chimenea.

Opción 2.

La siguiente opción es mezclar primero media taza de vinagre con media taza de agua. Luego agitar muy bien y por último llevar a un frasco con atomizador para aplicarlo más fácilmente.

Opción 3.

Para esta opción necesitarás primero ½ taza de bicarbonato de sodio, además de 3 cucharadas de lavavajillas líquido. Después debes mezclar ambos ingredientes hasta obtener una pasta con la que frotarás las paredes de tu chimenea.

Pasos para limpiar tu chimenea.

  1. Lo primero es preparar el limpiador de chimenea casero que más te guste.
  2. Luego debes colocarte ropa vieja, un delantal y usar guantes.
  3. También necesitarás una herramienta abrasiva, puede ser una esponja o un cepillo de cerdas fuertes.
  4. Una vez con todos los utensilios necesarios, extiende una lona o papel para proteger el piso.
  5. Luego, saca todos los residuos de leña de la chimenea.
  6. Después procede a barrer y recoger los restos de leña y ceniza. Coloca un poco de borra de café a las cenizas antes de barrerlas para que se hagan más densas y no se esparzan en el aire al barrer.
  7. El siguiente paso es rociar la chimenea con el limpiador casero que has preparado. Además debes asegurarte de mojar muy bien todas las paredes.
  8. Ahora, mojando la herramienta abrasiva comienza entonces a restregar las paredes, no lo hagas con demasiada fuerza, deja que la herramienta haga el trabajo fuerte.
  9. Además de la herramienta abrasiva puedes usar un cepillo de dientes para las zonas difíciles de alcanzar.
  10. Después de fregar las paredes, deja actuar el limpiador 30 minutos si esta muy sucia la chimenea o 15 minutos si solo tiene manchas leves.
  11. Ahora con un paño húmedo comienza a retirar los residuos del limpiador, además debes restregar un poco mientras enjuagas. Para tal fin usa un paño limpio mojado en agua tibia.

Con estos sencillos pasos y un limpiador totalmente amigable puedes mantener tu chimenea en perfecto estado siempre.

Cómo limpiar una chimenea con Simple Green.

Instrucciones:

En caso de duda, haga siempre una pequeña prueba en la mancha primeramente.

  1. Al limpiar la suciedad difícil, humedezca previamente la superficie.Esto ayudará a que Simple Green penetre en la suciedad y facilite su limpieza.
  2. Aplicar la solución Simple Green. Dejar el producto en remojo durante un minuto más o menos para que la suciedad y las manchas de grasa se disipen.
  3. Frotar en caso necesario. Frotar con un cepillo suave o un paño no abrasivo proporciona agitación, lo que ayudará a eliminar la suciedad y garantizará una limpieza absoluta y una superficie sin residuos.
  4. Enjuagar con agua limpia. Enjuagar limpiando con una esponja de microfibra humedecida o un paño no abrasivo para garantizar una superficie sin residuos. Las superficies en contacto con la comida y con mascotas se debe enjuagar con abundante agua limpia.
  5. Secar y abrillantar con una esponja limpia de microfibra, un paño no abrasivo o toallitas de papel.

Para conseguir superficies reflectantes, acabados brillantes, y vidrios y metales abrillantados, este paso final dejará una superficie sin marcas y una limpieza resplandeciente.

Recomendación de dilución.

Suciedad difícil.

Derrames de grasa, restos de comida pegados, superficies sucias, aceite de cocinar, lápiz, etc.

  • Aplicar Simple Green sin diluir.

Limpieza diaria moderada.

  • Diluir aproximadamente 28 g de Simple Green en 1 vaso de agua.

Limpieza suave.

Polvo y huellas sobre superficies reflectantes o muy brillantes.

  • Diluir aproximadamente 28 g de Simple Green en 4 vasos de agua.