Cómo blanquear y quitar los olores de las cortinas con bicarbonato

Para que las cortinas queden perfectas tras un lavado, os recomendamos usar bicarbonato.

Las cortinas de casa son a menudo accesorios poco cuidados. A diferencia de los manteles, las fundas de sofá y las fundas de almohada, que siempre las tenemos en mente a la hora de la limpieza, y que lavamos más regularmente, las cortinas que decoran las ventanas y nos protegen del sol y de las miradas indiscretas, casi nunca tienen tanta suerte.

Esto es obviamente un problema, porque las cortinas se suelen convertir en nidos de bacterias, del polvo y de los malos olores, especialmente si hay fumadores en la casa. Las cortinas se pueden amarillear con facilidad, por no hablar de su olor, haciendo que incluso en el lugar donde estén colocadas parezca más descuidado y sucio o por lo menos poco cuidado.

Ya que es necesario realizar una limpieza periódica para desinfectar incluso estas zonas de la casa, para asegurarnos un blanco perfecto y también un efecto desodorante óptimo, podemos lavar las cortinas con bicarbonato de sodio, un producto muy útil para blanquear y eliminar olores.

En primer lugar, antes de remojar las cortinas, es imprescindible cepillarlas o aspirar el polvo depositado en la superficie, ya que de lo contrario existe el riesgo de que se mezclen durante el lavado, lo que dificulta la limpieza. Realizamos esta operación mientras aún están montadas, para que podamos estirarlas bien y hacer menos esfuerzo.

Si hemos decidido lavar las cortinas a mano, llenamos un gran barreño, o la bañera si son muchas o muy voluminosas, con agua caliente y vertemos una o dos tazas de vinagre blanco para tratarlas previamente. Sumerjámoslas completamente y dejemos actuar la solución durante una hora aproximadamente, después de lo cual enjuagamos y cambiamos el agua.

Vuelve a llenar el recipiente con agua caliente y esta vez vierte 2 tazas de bicarbonato, teniendo cuidado de disolverlo bien. Empapemos las cortinas y la dejamos actuar toda la noche. Al día siguiente podemos lavarlas con jabón de Marsella de forma suave, luego enjuagarlas completamente y extenderlas para que se sequen.

Si lavamos las cortinas a máquina, usaremos el ciclo para los blancos a 60° C con baja centrifugación, sumergiéndolas durante la noche en agua y bicarbonato. Si están particularmente amarillentas o grisáceas, frotémoslas al día siguiente con suavidad pero con firmeza y luego las ponemos en la lavadora.